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jueves, 26 de septiembre de 2024

JESÚS Y SUS DISCÍPULOS

 ¿QUÉ SIGNIFICA
SER DISCÍPULO DE ALGUIEN? 

 Podemos decir que el significado más profundo y sencillo a la vez sobre esto, es: “El discípulo es más que un alumno que se sienta a escuchar; es un aprendiz que sigue a su maestro, come lo que él come, actúa como él actúa, habla como él habla, piensa como él piensa, duerme donde él duerme y aprende a su lado”.

 En consecuencia, el discípulo termina pareciéndose mucho al maestro; se torna su reflejo directo - es casi su copia - no físicamente, claro está; sino en su forma de ser, tal es así que cualquiera fácilmente podría reconocer en él, a su maestro. Esto es lo que pasó con los discípulos del Señor Jesús. 

 En Mateo 26:73, dice: “Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre”. Podemos ver, por medio de esta escritura, a Pedro, discípulo del Señor, identificado con Jesús, su maestro, sólo por su manera de hablar. Él no necesitó llevar un letrero en la cabeza para ser visto como su discípulo, si no que aún sólo por su forma de hablar supieron que éste era discípulo de Jesús.

 En esto consiste el verdadero discipulado, y esto es el resultado de ello. Un discípulo verdadero es idéntico a su maestro, y a la larga, lo puede sustituir… y podrá hacer las mismas obras que él hizo y aun mayores como prometió el Señor a sus seguidores: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y aun mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre”. Juan.14: 12

 Los apóstoles, como discípulos de Jesús, sabían muy bien lo que todo esto significaba. Por eso, lo imitaron en todo. Hoy en día, es menester pues, recobrar la esencia verdadera de lo que es ser llamado seguidor y discípulo de Cristo y de Dios altísimo. Hay millones de personas que profesan ser cristianos o seguidores de Cristo, pero que lamentablemente no se parecen en absoluto a Jesús; sino que por el contrario, son más como el mundo; tienen costumbres, hábitos y aún creencias propias de un impío.

 Por lo cual, si primero no nos hacemos verdaderos discípulos del Señor, no podremos emular su vida, y con esto, no lograremos vencer, sino que, seremos doblegados por el pecado. Para poder ser discípulo del Señor, primero hay que creer en Él con todo el corazón, y luego, seguir inflexiblemente sus instrucciones y mandamientos dejados en las escrituras.

miércoles, 14 de agosto de 2024

¡CONSEJO PARA UNA PREDICACIÓN EXCELENTE!

 El desarrollo del sermón no deber ser plano. Los oyentes deben mirar, imaginar, sentir, elevarse, descender, identificarse, entender, recordar el sermón. Deben vivirlo. 

Es bueno recibir información histórica y un poco de gramática hebrea y griega siempre que estos recursos se trasladen de manera sencilla y ayuden a comprender mejor el mensaje. Los oyentes una vez atrapados desde el principio hay que llevarlos de la mano por el camino ascendente con puntos de giro hasta llegar al clímax del mensaje. 

Luego, concluir de manera breve, pero eficaz. Es posible que usted logre elaborar un excelente sermón, pero si no lo predica con certeza, energía y con puntos hilados no
obtendrá buenos resultados.

lunes, 1 de enero de 2024

El SEGUNDO ADÁN DERROTÓ AL DIABLO

La más grande y humillante derrota sobre el diablo, no fue hecho por el Señor Jesús como “Hijo de Dios” (ya que el diablo no puede competir con Dios), sino que fue hecho como el “Hijo de Hombre”(un ser humano semejante a nosotros). Satanás no podía concebir cómo es que el “Hijo del Hombre”(el segundo Adán, alguien que nos representa) podía lograr la más aplastante victoria sobre él.

Unos de los títulos que más usó Jesús sobre sí mismo fue “El HIJO DEL HOMBRE”. Como vemos:

  Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.            

                                                            Marcos 10:45                         

“ Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.                                                                                                                                                                                        Lucas 19:10                                                                                                               

Jesús, se llamaba así mismo el “Hijo del Hombre”, y siempre lo remarcaba.

¿Por qué?

Era un mensaje principalmente para el diablo; le estaba diciendo que si derrotó al primer Adán (en el jardín del Edén), ahora había venido el segundo Adán, a quién no podrá derrotar.

Satanás logró vencer al primer hombre (Adán), más ahora sería derrotado por el postrer Adán(Jesús). En el primer Adán, Satanás nos venció a todos, pero en el postrer Adán, Satanás será vencido por todos.

 Estas son la buenas nuevas que trajo Jesús.

En 1Cor.15:45 dice:

 “Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante”.

 Y en 1 Corintios 15:21,22 dice:

 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.  Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”.

Eso fue lo que desconcertó y humilló a Satanás. Su aplastante derrota ante un “Hijo de Hombre”.

 La Biblia lo dice claramente que Jesucristo no vino a este mundo a pelear contra el diablo y su imperio del mal, con todos sus atributos de Dios; sino que,  vino como hombre, para salvar a los hombres, a sus congéneres; por eso, reiteramos, él se llamaba “El Hijo del Hombre” (el postrer Adán).

 Leamos en: Filipenses 2:5

 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;

y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

 Ahí, está la clave (AQUELLO QUE EL DIABLO NO QUIERE QUE NOS DEMOS CUENTA), que si Jesús venció al maligno como hombre, entonces, nosotros también lo podremos hacer.

    Sin embargo, recordemos que la victoria de Jesús, pudo ser posible sólo cuando Él tuvo una íntima comunión con su Padre; es decir, dependió del poder y la fuerza de Dios, más no de su propia fuerza; apelando en los momentos más difíciles de su lucha espiritual a Dios y su palabra, como arma espiritual.  

 “No puedo hacer nada por mí mismo,… porque no busco mi voluntad sino la voluntad del Padre” 

                                                               Juan 5:30

 Así también nosotros, no podremos vencer si no dependemos y estamos unidos en espíritu a Cristo, y también, no podremos vencer si no recurrimos a la “palabra”, como arma espiritual.

El Señor Jesús abrió el camino de la victoria para nosotros que el primer Adán lo perdió. Nos mostró cómo hacerlo.

¿Lo ve?

El primer Adán fue derrotado, pero el segundo Adán (Jesús), venció .

Por lo cual, el mensaje de Dios para nosotros es claro: "tenemos la posibilidad de vencer al igual que Jesús, nuestro hermano mayor".

Si el Señor es nuestro hermano, entonces nos hacemos parte de la familia Divina, siendo Dios, nuestro Padre:

 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: 

¡ABBA PADRE! 
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, 
de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que conjuntamente con él seamos glorificados”

Romanos 8:14-17

                              “Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos.”

                                              Hebreos 2:11

                                                                   ¡Que Dios te bendiga!

Bienaventurado el siervo fiel, cuando su Señor venga, le halle haciendo asi...

Qué significa? Esta frase bíblica de Mateo 24:46 destaca que son dichosos y bendecidos aquellos seguidores que, ante el regreso inesperado d...